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Construyendo un universo propio
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- Creado en Sábado, 11 Agosto 2012 12:21
- Escrito por Redacción Iberarte
Colección ACB en Villa Iris, Santander, una casa familiar que se convierte en una sala, donde su propietario atesora sus recuerdos y sus objetos más queridos.
La Fundación Botín muestra en el edificio Villa Iris la colección de Alberto Corral López–Dóriga (Valladolid, 1938- Cantabria, 2008), un testimonio de los acontecimientos más relevantes de los años 60, 70 y 80 en el arte español, con
obras de Tápies, Pablo Palazuelo, Pérez Villalta, Luis Gordillo, Alfonso Albacete, Broto, Barceló, Uslé o Julio López Hernández.
Alberto Corral fue una de las primeras personas en España en comprar escultura contemporánea (la primera en 1966) además de obra original y gráfica entre los que destacan los principales artistas españoles, los miembros del expresionismo abstracto americano y del pop art. La comisaria de la exposición es María Corral López-Dóriga, quien destaca que la colección de Alberto Corral es una de las colecciones privadas emblemáticas de la historia del coleccionismo en España. Se expone en el edificio Villa Iris de la Fundación Botín, que ha considerado que una casa es el lugar idóneo para mostrar una colección privada, puesto que permite su disfrute a escala doméstica, tal como hizo el propio coleccionista que siempre convivió con las obras.
La comisaria destaca que a lo largo de más de treinta años, apoyándose en su conocimiento y pasión, “fue forjando una colección de arte notable, metódica, elegante, optimista, equilibrada y sopesada, características que se dirían reflejo fiel
de su persona tal y como sigue presente en nuestro recuerdo”.
También recuerda que en una cierta época de dificultades económicas, Alberto se planteaba deshacerse de uno de sus dos bienes tan preciados: su hermosa casa o su querida y trabajada colección. El consejo fue claro: “se pueden hacer muchas casas como esta, pero la Colección es irrepetible”. Afortunadamente cambiaron las circunstancias y pudo conservar ambas, añade la comisaria.
Respecto al coleccionista, la comisaria señala que “era un gran entendido en arte por herencia y por dedicación. Nada en él era producto de impulsos, sino de razonada decantación. Con la semilla de lo que vio y vivió en su casa (y luego heredó en parte), lo que estudió y admiró en España y en el extranjero, fue armando poco a poco y a medida que se lo permitían sus ingresos de ingeniero de caminos, una notable colección. La importancia de la Colección Alberto Corral es que fue pionera en la España de los años sesenta, setenta y ochenta. Fue selecta en la nómina de los artistas, ajustada en el número de obras, sin estridencias ni concesiones de ningún tipo. Y lo más destacable es que fue coetánea a los movimientos y a la creación de los artistas de su época”.
De la creación artística de los sesenta, reúne piezas de Tápies y Guinovart, grandes figuras de la creación catalana; artistas como Millares y Feito, miembros del grupo El Paso, el grupo de mayor relevancia en la configuración y definición de la vanguardia española de posguerra y, junto a ellos, como parte del panorama imprescindible de la España de los 60, Lucio Muñoz, Pablo Palazuelo y José Guerrero.
Construyendo un universo propio. Colección ACB
Villa Iris. Paseo de Pérez Galdós, 47. Santander
Hasta el 23 de septiembre de 2012.
Horario diario: de 10:30 a 21.00 horas.
Entrada gratuita.


